Archivos de Diciembre, 2009

NAVIDAD BITTICA (1)

Martes, 22 de Diciembre de 2009

Esta es una primer aparte del resumen visual de la cena navideña de BITTIA. Se consumieron 7 croquetas, 16 calamares, 80 solomillos, 67 lubinas, 10 kilos de rissoto, 200 botellas de vino, 2 de agua, 96 cacharros y 3 cartones de Marlboro. No se ha calculado el gasto en tacones y medias suelas, saliva en besos a Manoli y calorías en bailongos. Pero, como decimos los expertos en marketing, una imagen vale más que mil palabras.

Habrá una segunda entrega de fotos una vez que las tengamos.

Salud y Feliz Navidad.

CENA NAVIDAD BITTIA 1CENA NAVIDAD BITTIA 2CENA NAVIDAD BITTIA 3CENA NAVIDAD BITTIA 4CENA NAVIDAD BITTIA 5CENA NAVIDAD BITTIA 6CENA NAVIDAD BITTIA 7CENA NAVIDAD BITTIA 8CENA NAVIDAD BITTIA 9CENA NAVIDAD BITTIA 10CENA NAVIDAD BITTIA 12CENA NAVIDAD BITTIA 13CENA NAVIDAD BITTIA 14CENA NAVIDAD BITTIA 15CENA NAVIDAD BITTIA 16CENA NAVIDAD BITTIA 17CENA NAVIDAD BITTIA 18CENA NAVIDAD BITTIA 19CENA NAVIDAD BITTIA 20CENA NAVIDAD BITTIA 21CENA NAVIDAD BITTIA 22CENA NAVIDAD BITTIA  23

NO, WE CAN´T

Viernes, 11 de Diciembre de 2009

Los creadores publicitarios de la imagen de Barack Obama fueron evidiados por todos nosotros durante meses. Quien quiera ser algo en el mundo de la comunicación y el marketing político debe sacarse un Obama de la manga. El “yes we can” fue el himno de esta generación en la que la imagen tiende a ser más que el mensaje y donde la sintonía musical se valora más que la sintonía con el electorado. A Barack Obama, el negro que tenía el alma blanca, la cabaña del tío Tom que se llevó por delante al chirriante Bush junior, se le han empezado a ver las trampas del disfraz. Ahora es el premio Nobel de la paz que gestiona dos guerras, es el humanista que habla de la guerra justa y moral, de lo mucho que hay que engrasar el fusil si realmente se desea un mundo tranquilo. ¿Nos lo han cambiado? ¿Este es el mismo Obama que removía conciencias en YouTube y encendía pasiones kennedyanas?

Los publicistas de Obama pueden crear un muñeco vendible y, sin duda, lo hicieron muy bien. El problema que tiene el marketing político es que choca con la realidad  y la realidad nunca se maquilla porque de lo único que presume es de sus arrugas, de sus guerras, de sus muertos y de sus tullidos. Y eso no se lo salta ni el mismo Obama.